lunes, 1 de septiembre de 2014

Las mujeres de la vanguardia española

Son seis pintoras que, aunque no todas nacieran en España, irrumpieron en la vanguardia española del primer tercio del siglo XX, coincidiendo con el movimiento cubista. Todas ellas fueron mitificadas, incluso alentadas por sus compañeros; también fueron vistas como sujetos exóticos; pero luego nunca han contado con una revisión oficial equivalente a sus colegas masculinos, a pesar de ser pioneras. Quizás porque nunca manifestaron la vocación de articular un grupo, quizas porque tenian identidades dispares o porque sus biografías tienen poco en común. Sea como fuere, empezamos setiembre con mucha ganas, y rindiendo homenaje a estas grandes artístas.


María Blanchard (Santander, 1881-París, 1932)



María viene al mundo marcada físicamente como consecuencia de la caída que sufre su madre embarazada al bajarse de un coche de caballos. Esta deformidad resultante de una cifoscoliosis con doble desviación de columna, condicionará desde su nacimiento su destino y la devoción por su trabajo.

Su enfermedad, hace que rehuyera obsesivamente, por lo que apenas existen fotografías de la artista. "Tan amante de la belleza, sufría con su deformidad hasta un grado impresionante", escribe su prima Josefina de la Serna.
Animada por los suyos emprende decididamente el camino del arte trasladándose en el año 1903 a Madrid donde comienza el desarrollo de su verdadera vocación. Sus primeros pasos vacilantes se dirigen al estudio de Emilio Sala, cuya precisión en el dibujo y exuberancia en el color influirán en sus primeras composiciones. En Madrid siente el rechazo de una sociedad cerrada.
En 1906 la diputación de Santander y el Ayuntamiento de su ciudad natal le conceden unas becas que utilizaría para proseguir sus estudios en París y convertirse en la pintora que todos conocemos. En París acude a la academia Vitti a recibir las enseñanzas de Hermenegildo Anglada Camarasa y Van Dongen que orientan su trabajo hacia la libertad del color y la expresión, permitiéndole alejarse de las restricciones de la pintura académica en la que había iniciado su carrera. 

Allí compartirá casa con Diego Rivera y Angelina Beloff,  y entrará en el circulo cubista, donde establece una gran amistad con Juan Gris y Jacques Lipchitz.

Biografía de María Blanchard en la Wikipedia 
María Blanchard en el Museo Reina Sofía 





Maruja Mallo (Lugo, 1902-Madrid, 1995)



 María Gómez González, más conocida por el seudónimo de Maruja Mallo, nació en Viveiro (Lugo) el 5 de enero de 1902 y falleció en Madrid el 6 de febrero de 1995. 


Perteneciente a una familia de buena posición, se inicia en el dibujo a edad muy temprana copiando ilustraciones de las revistas de la época. En 1922, al trasladarse su familia a Madrid, tanto ella como su hermano Cristino ingresan en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
En Madrid, su compañero de estudios Salvador Dalí la introduce en el ambiente de la Residencia de Estudiantes, donde encontrará a quien será su pareja intermitente entre 1925 y 1931: Rafael Alberti. También conoce entonces a dos personas de enorme influencia a lo largo de toda su vida: María Zambrano y Concha Méndez.
En 1928 se produce su encuentro con José Ortega y Gasset. Crea algunos dibujos para la Revista de Occidente y realiza su primera exposición, de gran trascendencia en su momento, en la que se incluye su serie Verbenas pintada, según escribió entonces Francisco Ayala, por «un sentido jovial de la vida». Para García Lorca: «Estos cuadros son los cuadros que he visto pintados con más imaginación, con más gracia, con más ternura y con más sensualidad». 
Los años inmediatamente anteriores a la Guerra Civil los pasa como profesora de la Escuela de Cerámica y trabajando sobre temas sociales –a lo que no es ajena su amistad con Miguel Hernández- y las Arquitecturas minerales y Arquitecturas vegetales, que los críticos emparentan con la Escuela de Vallecas. A este respecto hay que recordar su excelente relación con Benjamín Palencia y Alberto Sánchez. 
Desde Galicia, donde se encuentra al inicio de la guerra con las Misiones Pedagógicas, se desplaza a Buenos Aires en principio como conferenciante invitada por la asociación de Amigos del Arte y con Gabriela Mistral, embajadora en Lisboa, como mediadora, pero su estancia se extiende hasta 1961, interrumpida sólo por algunas temporadas en Chile y Uruguay. Esta vez es el entorno de la revista Sur quien la acoge.

 


Norah Borges (Buenos Aires, 1901-1998)



Norah Borges, seudónimo de Leonor Fanny Borges Acevedo artista plástica y crítica de arte argentina, hermana del escritor Jorge Luis Borges, perteneciente al Grupo de Florida.

Marchó con su familia a Suiza para tratar la ceguera progresiva del padre, el abogado Jorge Guillermo Borges. Estudió en la École des Beaux-Arts de Ginebra con el escultor clasicista Maurice Sarkisoff y con Arnaldo Bossi en Lugano, cerca de expresionistas alemanes exiliados como Ernst Kirchner; con Bossi aprendió xilografía y la estética expresionista, según declaró ella misma en un reportaje de 1940 en la revista Atlántida. En Suiza escribió e ilustró su primer libro poético, Notas lejanas (1915). La estancia en Europa se alargó a causa de la Primera Guerra Mundial hasta 4 años. Tras viajar por toda la Provenza (Norah queda muy impresionada por Nîmes, a cuyo paisaje dedica algunas piezas) entran en España, donde amplió sus estudios y participó en las Vanguardias. Van primero a Barcelona y luego, en 1919, a Palma de Mallorca, donde Norah estudió con Sven Westman; allí los hermanos Borges colaboraron en la revista Baleares (Norah su "Músicos ciegos", etcétera); fueron luego a Sevilla, donde entraron en la Vanguardia del Ultraísmo; publicó trabajos suyos en Grecia, Ultra, Tableros y Reflector, así como, en 1920, el proyecto de portada para El jardín del centauro, un libro de poemas de Adriano del Valle; pasan por Granada y finalmente recalan en Madrid, donde Norah estudió con el pintor Julio Romero de Torres. Allí amistó además con Juan Ramón Jiménez, algunos de cuyos poemas ilustró, y quien le dedicó uno de los retratos líricos de su libro Españoles de tres mundos. Vuelven luego a Palma de Mallorca en junio de 1920.

Norah Borges en la Wikipedia 
Biografía de Norah Borges en MCM 





Olga Sacharoff (Tblisi, 1879-Barcelona, 1967)



Nació en Georgia, estado actualmente independiente y antes englobado en la URSS. Su madre era de origen persa. Tras estudiar en la Escuela de Bellas Artes de Tiflis, se trasladó a Múnich (1910) y entró en contacto con el expresionismo alemán. Allí residía también su futura pareja, el fotógrafo y pintor Otto Lloyd, quien vivía gracias al dinero que le remitía su madre desde Suiza. Olga y Otto no se conocieron en Múnich, sino años después en Capri, durante un veraneo.
Olga Sacharoff viajó a París en 1911, acusando la influencia de Cézanne hasta sumergirse en el cubismo más radical, denominado «sintético». Ya emparejada con Otto Lloyd, frecuentó el círculo de exiliados rusos encabezado por Marie Vassilief. 

El estallido de la Primera Guerra Mundial llevó a Sacharoff a viajar a España en 1915, junto con Otto. Primero la pareja residió en Mallorca, y en 1916 se estableció en Barcelona. Algún historiador considera que ella fue la introductora del cubismo en dicha ciudad. Sacharoff colaboró en la revista de Francis Picabia 391, que se editó en Barcelona y que se considera portavoz del dadaísmo. De esta revista se publicaron cuatro números, en los que colaboraron también Marie Laurencin y Apollinaire.
En 1922, Olga y Otto viven una crisis de pareja y se separan. Ella entra en una depresión y deja de pintar durante cinco años. Reaparece en 1934, con una exposición en las Galerías Layetanas de Barcelona y al año siguiente en el Salón Montjuic, donde fue nombrada «Miembro societario».
Al estallar la guerra civil española (1936), Olga se traslada a París y se reencuentra con Otto Lloyd; se reconcilian y en 1939 exponen juntos en la Perls Gallery de Nueva York. Acabada la guerra, regresan a Barcelona, su casa se convirtió en sede de una animada tertulia, de la que queda como testimonio un cuadro, La Colla, con 41 personajes.
Elegida por Camón Aznar, participa en el I Salón de los Once de Eugenio D'Ors en la Galería Biosca de Madrid. Dos años después organiza una retrospectiva de su obra parisina de 1910-30, y en 1960, la Dirección General de Bellas Artes le dedica una antológica. En 1964, sus amistades se movilizan para que se le conceda la Medalla de la Ciudad de Barcelona, y lo consiguen. Olga Sacharoff muere tres años después, en 1967.

Olga Sacharoff, una història d'exili i acollida (ICD)
Notícias sobre Olga Sacharoff en El País




Remedios Varo (Gerona, 1908-México, 1963)



Relacionada en sus inicios con los movimientos de vanguardia, su obra se inscribe dentro de un surrealismo muy personal. Entre sus cuadros, caracterizados por una gran profusión de imágenes y una peculiar combinación de poesía y humorismo, destacan Insomnio (1942-1947), Modelo de traje para vagabundo (1957) y Vampiros vegetarianos (1962).


En 1936 participó en la Exposición Logicofobista realizada en Barcelona y, desde entonces, se acercó a los componentes del surrealismo francés. Durante la Guerra Civil (1936-1939) conoció al escritor francés Benjamin Péret y, tras un tiempo de vida en común en España, marcharon a París. En la capital francesa participó en las reuniones y exposiciones surrealistas. Tras la invasión del ejército alemán, abandonó París y se instaló en México (1941).

Allí empezó a trabajar como artesana, pero enseguida pasó a formar parte del grupo surrealista y a relacionarse otra vez con Esteve Francés y, sobre todo, con la pintora británica Leonora Carrington, cuyo fuerte ascendiente artístico fue definitivo en la concepción estética de la creadora española. También formaron parte del grupo al que era asidua Octavio Paz, César Moro, Eva Sulzer, Gunther Gerzso, José Horna y Gordon Onslow-Ford, entre otros. 

Su obra anterior a la Guerra Civil es poco conocida, pero lo que se ha conservado indica la dirección que iba a seguir en los años posteriores: imaginería onírica dentro de los parámetros del surrealismo ortodoxo (que después se haría más libre) e ingenuismo estilístico. Su conciencia narrativa, a menudo recargada de figuras tomadas de los cuentos infantiles, llega en algunas obras a hacerse casi sofocante. Aun siendo ello interesante, la autora dio lo mejor de sí cuando se ocupó más en crear relaciones espaciales y cromáticas per se, liberadas de abigarramientos iconográficos. No obstante, son muy célebres sus exploraciones de diminutos mundos fantásticos (con evidentes evocaciones del mundo medieval y de la pintura de El Bosco y Brueghel el Viejo), su gusto por las escenas referidas a la alquimia y sus metamorfosis de la figura femenina, mito primero de la creación simbolizado como fuente natural de belleza y regeneración. 






Ángeles Santos (Girona, 1911- Madrid 2013)




Artista gráfica española. Sus primeras obras están a caballo entre el surrealismo y el expresionismo, luego se decantó hacia el postimpresionismo con temas de paisaje e interiores. En 2005 recibió de la Generalidad de Cataluña el Premio Cruz de San Jorge.

Hermana del poeta y crítico de arte Rafael Santos Torroella, se inició en el dibujo y la pintura a los catorce años durante su etapa colegial en el internado de las Esclavas Concepcionistas de Sevilla. Dos años más tarde se trasladó con sus padres a Valladolid, ciudad donde recibió clases del pintor italiano Cellino Perotti y pintó, a los 18 años, Un mundo, óleo de gran formato que representa un extraño planeta surrealista, conservado actualmente en los fondos del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

Tras realizar un par de exposiciones en Valladolid, su participación en el IX Salón de Otoño de Madrid el año de 1929, incrementó su fama teniendo como consecuencia la publicación de artículos que dieron razón de su pintura (medio expresionista, medio surrealista) de la mano de intelectuales y críticos como Jorge Guillén, Ramón Gómez de la Serna, Manuel Abril, Juan Ramón Jiménez, Federico García Lorca, Guillermo Díaz-Plaja, Joan Teixidor, entre otros.
En 1931 realizó una exposición individual en París y, en 1932, participó en la colectiva de Artistas Ibéricos en San Sebastián, Copenhague y la capital francesa. El año siguiente fue invitada a exponer en la muestra colectiva del Carnegie Institute de Pittsburgh (EE. UU.) y en 1936 figuró en el pabellón español de la Bienal de Venecia.

En 1933 se trasladó a Barcelona, ciudad donde contrajo nupcias con el pintor Emilio Grau Sala en 1936. En este periodo, Santos dejó de pintar; ya sea por relegar el arte a un segundo plano debido a su matrimonio y el nacimiento de su hijo Julián, o como señala Mercedes Prado, porque su estética, frente al Noucentismo catalán, entró en crisis tras ser calificada de dura y poco amable debido a su tilde expresionista y oscuro cromatismo. Debido a ello, cuando Santos volvió a dedicarse a la pintura, esta se dulcificó y abordó temas como el retrato, los interiores urbanos y los paisajes marítimos de la ciudad condal; motivos que los críticos contemporáneos le reprocharon su impronta postimpresionista.
Falleció el 3 de octubre de 2013 en su casa.

Ángeles Santos, precursora secreta de las vanguardias 
Angeles Santos se lleva el enigma (notícia EL PAÍS) 








2 comentarios:

Eva Macià dijo...

Que bé que comencem curs amb noves entrades i nova capçalera, xulíssima per cert!! un petó!

Judith Mellado dijo...

Gràcies Eva!! Que faria sense la meva fan número 1?

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