sábado, 11 de febrero de 2017

Maria Baldó Massanet, pedagoga, activista y feminista




La década de los años 30 fue un periodo de intensos cambios, en el sistema de gobierno se pasó de una monarquía a una república, y en el ámbito legislativo la constitución republicana reconocía el sufragio universal y la ley del divorcio afecto a la relación entre sexos. Estos cambios reconocían la voluntad de determinados grupos de hombres y mujeres que exigían transformar las relaciones entre la ciudadanía y las instituciones públicas. Querían explorar nuevas maneras de vivir y expresarse tanto a nivel individual como colectivo, dejar atrás las viejas estructuras políticas, de los antiguas arquetipos que determinaban como habían de comportarse las mujeres y los hombres. En este nuevo contexto social y políticamente cambiante se apostó claramente por la cultura, sobre todo las mujeres que veían en la cultura un poder para emanciparse y que les permitió la creación de espacios propios en la esfera pública.
  
Maria Baldó Massanet


Maria Baldó Massanet representa uno de los pilares del pensamiento feminista de la Catalunya de principios de los siglo XX, y una pieza clave de la renovación pedagógica de los años veinte. Muy cercana a Dolors Monserdà i Carme Karr, y al círculo de la revista Feminal, con quienes partició en las jornadas sobre educación femenina que se celebraron en Barcelona el año 1916.

Su vocación fue renovar la educación de las mujeres. Así en 1910 imparte un curso de Cultura femenina en el Ateneu Barcelonés i en 1912 publica su trabajo en Feminal: “Sobre la enseñanza escolar femenina”. Son muchas las conferencias, también emisiones radiofónicas, que impartió. La literatura y los juegos infantiles por una parte, y la educación de la mujer, por otra, fueron las temáticas más habituales. Pidió la creación de escuelas especializadas para la formación de las mujeres y para la preparación para la maternidad.
En 1922 asume la dirección del primer grupo escolar femenino del Patronato Escolar de l’Ajuntament de Barcelona, conocido popularmente como Farigola, y que todavía existe hoy en día con el nombre CEIP La Farigola de Vallcarca.  También Colaboró en publicaciones periódicas, como La Veu de Catalunya, Una vegada, Art jove, Companya, Portantveu del Club Femení i d’esports de Barcelona, La dona catalana, Tramontane (ya en el exilio francés).

Foto archivo escula La Farigola

 Empezó a colaborar con Manuel Ainaud en un proyecto para incorporar maestros estatales a las plazas abiertos en los nuevos grupos escolares del Ayuntamiento de Barcelona. Estuvo vinculada con los movimientos de izquierda, y fue la encargada de las misiones pedagógicas en Cataluña junto con junto Herminio Almendros, reforzando así su compromiso social durante los años treinta. Y en 1933 es nombrada secretaria del Congreso de Educación Social. Su compromiso social la llevó a firmar en primer lugar el Manifiesto de las Mujeres de Cataluña, y en 1934, el Manifiesto intelectual a favor de la libertad y contra el fascismo y en pro de la creación del Frente de Acción para la defensa de la Cultura.
 
Homenaje a Margarita Xirgu en el Lyceum Club en Barcelona
En 1936 era la directora del Lyceum Club en Cataluña y la vicepresidenta del Comité Ejecutivo de la Unión de Mujeres de Cataluña. Durante la Guerra Civil desempeño el cargo de secretaria general de la Mujer en la retaguardia. En 1939 se exilia en Toulouse donde se hará cargo del la Residencia de Intelectuales exiliados, ya no volverá a España.
 
Maria Baldó murió en Toulouse en 1964
Algunas de sus obras són:

  • Valor pedagògico del folklore. Art Jove. Revista quincenal. Abril de 1906.
  • ¿Llega la mujer a la maternidad con suficiente preparación para dar a la sociedad hijos sanos, fuertes y honrados?, s.d.
  • "Sobre l'ensenyansa escolar femenina". Revista Feminal, 28 de abril de 1912.
  • "El folklore en la escuela", Revista de Pedagogía, n. 43, p. 292-300, 1925.
  • Jocs d’infants. Arxiu Tradicional i Popular, fcs. II (edición facsímil, Olañeta eds. Palma de Mallorcs, s.a.)
  • El libro del hogar. Burgos: Hijos de Santiago Rodríguez (1933)

(Fuente: Wikipedia, Dones de Gràcia, Barcelona en nom de dona)


Para saber más:


miércoles, 11 de enero de 2017

Pilar Miró, la desconocida famosa directora de cine

Acabamos 2016 haciendonos eco de la triste noticia que Maite Ruiz de Austri, uno de los principales exponentes del cine de animación de este país tiraba la toalla despues de 30 años de carrera, ¿el motivo? La falta de apoyo de la industria cinematográfica, la invisibilidad de su trabajo aquí, la falta de ayudas... Las mujeres en el mundo de las artes visuales lo tienen difícil, hay un techo de cristal innegable, y en el mundo del cine, es un cristal doble. Pocas mujeres acceden a la dirección y menos aún reciben el reconocimiento de la crítica, de sus compañeros de profesión y del público, no todas llegan al éxito de Isabel Coixet o Kathryn Bigelow. Así que he creído justo dedicar esta primera entrada de 2017 a una gran directora, que no dejó a nadie indiferente, que fue pionera y todo un referente para muchas mujeres de su época, pero también para estudiantes de cine que sueñan con llegar a lo más alto...sí, estoy hablando de ella, de Pilar Miró.

 

Nació en Madrid en plena posguerra. Su infancia se vió marcada por la férrea autoridad de su padre y por el ambiente monárquico de su familia. De pequeña queria ser monja aunque ya le fascinaban las películas y el cine. Y no fue hasta que empezó los estudios superiores de Periodismo y Derecho que discubrió otra realidad...la que podia ver a través de una cámara y así poder transformarla.


De la mano de la actriz Blanca Álvarez llego a los platos de televisión y consiguió una entrevista con Victoriano Fernandez-Asís, por aquel entonces director de programas y quién le ofreció su primera oportunidad.
Empezó a trabajar en TVE en 1960 y fue desempeñando distintos trabajos hasta lograr dirigir programas dramáticos. Su primer programa Revista de Mujer fue un éxito de audiencia.

 
En el trabajo era dura y seca y no pasaba desapercibida. El nuevo director de programas de la época, Adolfo Suárez, no estaba completamente convencido de su talento y tampoco creía que una mujer podía dirigir espacios escénicos con actores. Finalmente, en 1966, se le encarga dirigir un proyecto dramático: Lilí. Su seguridad y energía convenció a sus jefes de su valía, y a partir de ese momento ya nadie la paró. 

La censura fue su principal enemigo a la hora de realizar películas de cine. En 1976 rueda La petición, un drama basado en un relato de Émile Zola que fue protagonizado por Ana Belén. Una escena de cama fue la causa de que la censura prohibiera la película, al mismo tiempo que el film destacaba en el Festival de Cine de San Sebastián. Cuando finalmente superó la censura, pasó del escándalo al éxito comercial.



Con su film El crimen de Cuenca no sólo topó con la censura, sinó que Pilar Miró fue juzgada por un Tribunal Militar y fue condenda, aunque gozó de libertad provisional. Decenas de intelectuales se expresaron en favor de ella y de la libertad de expresión. Finalmente la película fue extrenada con gran éxito.

Su carrera como cineasta sufrió los vaivenes de de la transición, pero nadie duda de su labor como realizadora durante la segunda mitad de los años 1970, que la convirtió en precursora de la introducción de valores democráticos y progresistas en sus trabajos para televisión, en especial en los episodios de los que fue responsable de las series Curro Jiménez y Los libros.



En 1982 ocupó el cargo de Directora General de Cinematografía hasta 1985, cargo desde el que impulsó un cambio estructural de la creación cinematográfica española que, a cambio de un aumento de la calidad, tuvo una incidencia negativa sobre la cantidad de películas producidas. Desde dicha responsabilidad tuvo un papel decisivo en la recuperación de la categoría A de la FIAPF por parte del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, al que desvió buena parte de las subvenciones estatales dirigidas a otros festivales de cine españoles.
En 1985 volvió a dedicarse al cine dirigiendo Werther. En 1986 vuelve a ocupar un cargo político dirigiendo el Ente de Radiotelevisión Española hasta 1989

Consigue inaugurar los míticos Estudios Buñuel en 1988. En esta etapa de su vida, despúes de pasar por quirofano por una operación de corazón, se centra exclusivamente en el cine, donde se consolida como directora con películas como Beltenebros (1991), El pájaro de la felicidad (1993) o El perro del Hortelano (1996) su obra más laureada y con la que consiguió 7 Premios Goya.



En 1995 y 1997 fue la realizadora televisiva de los enlaces de la infanta Elena y de la infanta Cristina. Falleció de infarto a los pocos días de esta última retransmisión. Dejó más de 200 producciones para el cine y televisión. Además, el mismo año de su fallecimiento dirigió la obra de teatro El anzuelo de Fenisa, de Lope de Vega.

(Fuente: Betsabé Garcia (Barcelona amb nom de dona)y RTVE)


Para saber más:

Imprescindibles: ¿Quién fue Pilar Miró? (documental RTVE)

Biografía de Pilar Miró (Wikipedia)  

Pérez Millán, Juan A.: Pilar Miró. Directora de Cine. Calamar Ediciones. 
(ISBN 978-84-96235-20-5)
Pilar Miró. Biografía a corazón abierto (El País, Lecturas, 17-09-2006)

Pilar Miró. El mejor cine español (Directores, Actores y Actrices) 

La fortaleza fràgil de Pilar Miró (LaInformación.com)