viernes, 9 de mayo de 2014

Laura Albéniz, la pintora cosmopolita

Isaac Albéniz fue uno de los músicos y compositores más virtuosos y reconocidos de su época. Pero además, no fue el único artista de su familia, su hija Laura nació con un talento natural para la pintura. Recuperamos su figura que hoy prácticamente es una desconocida, pero que curiosamente en vida fue una de las artistas consagradas de su tiempo, reconocida y admirada por sus contemporáneos, y precursora del Art Déco en la Península.
Laura Albéniz en la revista Feminal


Laura Albéniz puede ser considerada una artista precoz. En el Musée Moderne de Bruselas, el 1906, y con 16 años, expuso una muestra de sus dibujos y acuarelas, que la crítica especializada de la época calificó de «divertissants et spirituels»; a partir de ese momento la crítica siempre fue favorable.

 Se crio en Londres, donde recibió una muy buena eduación, llego a dominar siete idiomas. La buena relación con su padre, el compositor Isaac Albéniz, le abrió las puertas al mundo artístico y cultural parisino de principios del siglo XX.

Laura Albéniz con su padre Isaac Albéniz
Sus primeras obras, junto a las de  Penagos, Ribas, Fabiano y les de X. Gosé pueden ser consideradas precursoras del Art Decó en Catalunya. En ellas se reflejaba el ambiente mundano del Paris de la Belle Epoque, mostrando el dandismo espiritual, irónico i cínico, i acunándolo en una ambiente decorativo, refinado, urbano i moderno.
Figura femenina 1907

Estas obras formaban parte de un mundo culto, inteligente y contemporáneo donde las mujeres estaban presentes. Siluetas y formas femeninas fijaban un nuevo modelo de mujer y una nueva imagen, la de una mujer en busca de su libertad. 
Muy, 1927

En estas primeras épocas se aprecia la influencia de su maestro Xavier Gosé, pero también la clara influencia de Toulouse-Lautrec, con quien compartía la capacidad de captar los detalles de un momento concreto. Degás también influyo en su obra, con sus tonalidades ahumadas y con la delicadeza con la que plasmaba sus bailarinas. Pero además, sus personajes femeninos estaban dotados de ingenuidad, dulzura y harmonía, introduciéndonos en su vida interior, al estilo de la impresionista Berthe Morrisot. 




Destacó como ilustradora y grabadora, también en el diseño de ex-libris. Siempre estuvo vinculada al mundo cultural, y su casa funcionava como un Salon Literario, allí se celebraban semanalmente terturlias con intelectuales y artistas de la época, como sus grandes amigos Olga N. Sacharoff y Otto Lloyd.

Retrato de Olga Sacharoff (1950)
 
Retrato de su hija Rosina (1928-30)





















Se casó con un militar de carrera, Vicenç Moya, con el que tuvo dos hijos. Laura Albéniz, murió joven, a los 54 años, su perdida conmocionó a los intelectuales de la época, y Eugeni d'Ors le dedicó una obra.

(fuente: Diccionari Biogràfic de Dones)

Galeria de imágenes:
Ilustración para un artículo de Eugeni d'Ors

Ilustración para un artículo de Eugeni d'Ors


















 
Ilustración para un artículo de Eugeni d'Ors
Ilustración de Laura Albéniz para la revista Esfera





















Composición 1907


Para saber más:

Josep María ROVIRALTA  "Laura Albeniz" en Feminal, Barcelona, 26 mayo 1907. 

"La dona en la exposició dárt de Fayans catalá" en Feminal, 29 enero 1911.  

Catálogo. Laura Albéniz 1890-1944. Sala La Plana de l’Om. Fundació Caixa. Manresa, 1993.

Noemí Martínez Díaz y Marian L. Cao: Pintando el mundo. Artistas latinoamericanas y españolas. Madrid. 2000. 

Documentació i partitures de Laura Albéniz (Fons Isaac Albéniz Biblioteca de Catalunya) 

Dues pintores de principis del segle XX: Laura Albéniz i Lluïsa Vidal 


miércoles, 7 de mayo de 2014

Olympe de Gouges y los derechos de la Mujer



Prolífica escritora política, se manifestó claramente contra la represión jacobina y contra Robespierre y Marat. Acusada de ser una realista reaccionaria fue guillotinada el 3 de noviembre de 1793. 
 
Olympe de Gouges (1748-1793)
Sin embargo, las obras de Olimpia de Gouges fueron a la vez profundamente feministas y revolucionarias. Exaltada por las ideas de la Revolución Francesa, publicó en septiembre de 1791 un manifiesto titulado La Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana. Tomando como modelo la Declaración de 1789, y aplicándolo de manera exhaustiva a las mujeres, escribió el, hasta entonces, más brillante y radical alegato en favor de las reivindicaciones femeninas. 

Gouges reclamó un trato igualitario de la mujer con respecto al hombre en todos los aspectos de la vida, públicos y privados: el derecho de voto, de ejercer cargos públicos, de hablar en público sobre asuntos políticos, de igualdad de honores públicos, de derecho a la propiedad privada, de participar en el ejército y en la educación e, incluso, de igual poder en la familia y en la Iglesia.
 

Su nombre verdadero era Marie Gouze. Gouges, considerada una de las precursoras del feminismo, escribió numerosas obras teatrales, además de novelas y opúsculos político-sociales, y dirigió el periódico L' Impatient. Fundó la Société populaire de femmes, y en 1791 redactó, en respuesta a la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano (1789), la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana, en la que Gouges reivindicaba la igualdad de derechos de las mujeres. Adversaria de Robespierre, publicó la carta Pronostic de Monsieur Robespierre pour un animal amphibie, por la que fue acusada de de intrigas sediciosas y guillotinada. 

En este sentido, es necesario conocer y recordar que la revolución francesa dio pautas para un nuevo sistema, proclamó la igualdad, la libertad y la fraternidad como los pilares fundamentales del nuevo orden constituido o que estaban por constituirse. Se dictó la ¨Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano¨ (1791). Sin embargo, Olimpia de Gouges, militante y protagonista de la revolución fue guillotinada por sus compañeros de lucha por publicar la ¨Declaraciòn sobre los Derechos de la Mujer¨. En 1793, después de su muerte, se prohibía toda clase de actividad. 

Parafraseando el gran documento programático de la revolución, Olimpia de Gouges denunciaba que la revolución hubiera olvidado a las mujeres en su proyecto igualitario y liberador.
Así afirmaba que la "mujer nace libre y debe permanecer igual al hombre en derechos" y que "la Ley debe ser la expresión de la voluntad general; todas las Ciudadanas y los Ciudadanos deben contribuir, personalmente o por medio de sus representantes, a su formación". 

"Los representantes del pueblo francés, constituidos en Asamblea Nacional, considerando que la ignorancia, el olvido o el desprecio de los derechos del hombre son las únicas causas de los males públicos y de la corrupción de los gobiernos (...) reconocen y declaran (...) los siguientes derechos del hombre y del ciudadano. 

Las madres, las hijas y las hermanas, representantes de la nación, piden ser constituidas en Asamblea Nacional. Considerando que la ignorancia, el olvido o el desprecio de los derechos de la mujer son las únicas causas de las desgracias públicas y de la corrupción de los gobiernos, han resuelto exponer en una solemne declaración los derechos naturales, inalienables y sagrados de la mujer (...)" 

El programa de Olimpia de Gouges era claro: libertad, igualdad y derechos políticos, especialmente el derecho de voto, para las mujeres.
Sin embargo, el planteamiento feminista no era compartido por los varones que dirigían la revolución, incluso entre los más radicales de ellos.
"Los enragés (facción más radical de los revolucionarios) no se habían atraído solamente a los más revolucionarios de los sans culottes parisinos, también se habían atraído a su órbita a las mujeres más revolucionarias.
En 1793 crearon la "Sociedad de las Republicanas Revolucionarias" (...) En su entusiasmo, unas llegaron a vestir la escarapela tricolor sobre su peinado y otras, el gorro frigio e, incluso, el pantalón rojo. Pero la fuerza de sus enemigos fue tal que fracasaron en sus empeños. Uno de ellos, Chaumette, misógino notorio, llegó a decir: ¿Desde cuando le está permitido a las mujeres abjurar de su sexo y convertirse en hombres? ¿Desde cuando es decente ver a mujeres abandonar los cuidados devotos de su familia, la cuna de sus hijos, para venir a la plaza pública, a la tribuna de las arengas (...) a realizar deberes que la naturaleza ha impuesto a los hombres sólamente?" 
Grabado sobre la muerte de Olympe de Gouges

La muerte de Olimpia de Gouges, a quien le cortaron la cabeza por haber osado creer y exigir que los derechos que la Revolución Francesa había ganado para los hombres libres y ciudadanos fuesen aplicados también para las mujeres, que por cierto no eran ciudadanas, es un ejemplo de la consecuencia práctica de la construcción androcéntrica de los Derechos.
En este sentido, es legítimo preguntarnos por qué si en teoría los Derechos Humanos son intrínsecos al "ser" humano, los derechos de las mujeres y de otros sectores de la sociedad eran entonces y son aún percibidos, tanto por los hombres como por las mujeres, como otro tipo o clase de derechos, distintos y en otra categoría que los derechos contemplados dentro del conjunto de los derechos humanos.
(Fuente: GUÉRIN, D.La lucha de clases en el apogeo de la Revolución Francesa, 1793-1795 Madrid, 1974, Alianza Editorial)


La comprensión de la condición femenina no avanzó mayormente con el desarrollo del capitalismo, pues si bien Condorcet apunta a señalar su raíz social al decir: Se ha dicho que las mujeres...carecían del sentimiento de justicia, y que obedecían antes a su sentimiento que a su conciencia ...esa diferencia ha sido causada por la educación y la existencia social, no por la naturaleza , y el gran materialista Diderot escribía: Os compadezco mujeres y en todas las costumbres la crueldad de las leyes civiles se ha unido a la crueldad de la naturaleza en contra de las mujeres. Han sido tratadas como seres imbéciles ; Rousseau, avanzado ideólogo de la revolución francesa estampo: Toda la educación de las mujeres debe ser relativa a los hombres... La mujer esta hecha para ceder al hombre y soportar sus injusticias .
Así vemos como a través del tiempo las clases explotadoras han predicado la naturaleza femenina deficitaria . Sustentándose en concepciones idealistas han reiterado la existencia de una naturaleza femenina independiente de las condiciones sociales, ésta no es sino parte de la tesis anticientífica de la naturaleza humana ; pero a esta llamada naturaleza femenina , esencia eterna e invariable , se le añade el adjetivo deficitaria para indicar que la condición de la mujer y su opresión y tutelaje es producto de su natural inferioridad frente al hombre . Con esta pseudo teoría se ha intentado mantener y justificar el sometimiento de la mujer. 

La revolución francesa, la mas avanzada de las que la burguesía condujo, fue un gran caldo de cultivo para la acción femenina. Las mujeres se movilizaron junto a las masas y participando en los clubes políticos desarrollaron acción revolucionaria; en estas luchas organizaron una Sociedad de Mujeres Republicanas y Revolucionarias y a través de Olimpia de Gouges, en 1789 piden una Declaración de Derechos de la mujer y crean periódicos como El impaciente para reivindicar su condición. En el desarrollo del proceso revolucionario las mujeres conquistaron la supresión del derecho de primogenitura y abolición de los privilegios de masculinidad, obtuvieron igual derecho de sucesión que los varones y consiguieron el divorcio. Su participación combatiente dio algunos frutos. 
 
"Olympe de Gouges" comic que recrea su vida, Catel-Bocquet, 2000
Pero contenido el gran impulso revolucionario, a las mujeres se les niega el acceso a los clubes políticos, se combate su politización y se las recrimina predicando su vuelta al hogar, se les dice: Desde cuando les esta permitido a las mujeres abjurar de su sexo y hacerse hombres? La naturaleza ha dicho a la mujer: Sé mujer. Tus trabajos son el cuidado de la infancia, los detalles del hogar y las diversas inquietudes de la maternidad . Mas aún, con la reorganización burguesa que inicia Napoleón, con el Código Civil, la mujer casada vuelve a ser sometida a tutela, cae bajo el dominio del marido en su persona y en sus bienes; se niega la indagación de la paternidad; se quita a la casada derechos civiles, como a las prostitutas; y se les prohibe el divorcio y el derecho de enajenar sus propiedades.
En la revolución francesa ya se puede ver con claridad como el avance de las mujeres y su retroceso están ligados a los avances y los retrocesos del pueblo y la revolución.
 
 
LA REVOLUCIÓN FRANCESA Y LOS DERECHOS DE LA MUJER 

Aunque antes de la revolución hubo mujeres que desde una posición individual plantearon reivindicaciones en pro de la igualdad femenina (un ejemplo es la ilustrada española Josefa Amar con sus libros Importancia de la instrucción que conviene dar a las mujeres (1784) o el Discurso sobre la educación física y moral de las mujeres (1769), hubo que esperar a la Revolución Francesa para que la voz de las mujeres empezara a expresarse de manera colectiva.
 
Condorcet
Entre los ilustrados franceses que elaboraron el programa ideológico de la revolución destaca la figura de Condorcet (1743-1794), quien en su obra Bosquejo de una tabla histórica de los progresos del Espíritu Humano (1743) reclamó el reconocimiento del papel social de la mujer. Condorcet comparaba la condición social de las mujeres de su época con la de los esclavos.
Tras el triunfo de la revolución en 1789 pronto surgió una contradicción evidente: una revolución que basaba su justificación en la idea universal de la igualdad natural y política de los seres humanos ("Liberté, Egalité, Fraternité"), negaba el acceso de las mujeres, la mitad de la población, a los derechos políticos, lo que en realidad significaba negar su libertad y su igualdad respecto al resto de los individuos. 

"El hábito puede llegar a familiarizar a los hombres con la violación de sus derechos naturales, hasta el extremo de que no se encontrará a nadie de entre los que los han perdido que piense siquiera en reclamarlo, ni crea haber sido objeto de una injusticia.
(...) Por ejemplo, ¿no han violado todos ellos el principio de la igualdad de derechos al privar, con tanta irreflexión a la mitad del género humano del de concurrir a la formación de las leyes, es decir, excluyendo a las mujeres del derecho de ciudadanía? ¿Puede existir una prueba más evidente del poder que crea el hábito incluso cerca de los hombres eruditos, que el de ver invocar el principio de la igualdad de derechos (...) y de olvidarlo con respecto a doce millones de mujeres?" 

(Fuente: Condorcet "Essai sur l’admission des femmes au droit de cité", 1790 en PAULE-MARIE DUHET Las Mujeres y la Revolución. Barcelona, 1974 Ed. Península)

Para saber más:




Bibliografia:

Cómic Olympe de Gouges -Cactel&Bocquet,2012- en Kzrevista.blogspot.es

Blanco, Oliva: Olympia de Gouges 1748-1793. Madrid, Ediciones del Orto, 2000.

Manzanera, Laura: Olympe de Gouges: la cronista maldita de la Revolución Francesa. El Viejo Topo, 2010.

Kelly, Linda: Las Mujeres de la Revolución Francesa. Buenos Aires, 1989.

Lairtullier, E.: Las Mugeres célebres en Francia desde 1789 hasta 1795 y su influjo en la revolución. Barcelona : Librería de Juan Oliveres, 1841. 


lunes, 5 de mayo de 2014

Julieta Lanteri: Médica, feminista y luchadora por los derechos de las mujeres.

"“Mis actos son una afirmación de mi conciencia que me dice que cumplo con mi deber: una afirmación de mi independencia que satisface mi espíritu y no se somete a falsas cadenas de esclavitud moral e intelectual, y una afirmación de mi sexo, del cual estoy orgullosa y para el cual quiero luchar”
“Los derechos no se mendigan… se conquistan, ese es el espíritu que nos anima a continuar la lucha”.

Julieta Lanteri

Nace en Cuneo (Italia) el 22 de marzo de 1873, llegando a Argentina junto a su familia a la edad de dos años. En 1886 ingresa en el Colegio Nacional, habilitándola para dar el paso a la Universidad. En 1891 entra en la Facultad de Medicina, convirtiéndose así en la sexta mujer médica graduada en el país y en la primera italiana que alcanza un título universitario en Argentina.

Se especializará en enfermedades psíquicas de la mujer y de la infancia, luchando con afán al mismo tiempo por el sufragio femenino y el derecho de la mujer a los cargos electivos en su país.

Junto a la primera médica licenciada la Dra. Cecilia Grierson, fundó en 1904, la Asociación Universitaria Argentina, con el objetivo de que más mujeres accedieran a la educación universitaria.

Julieta Lanteri
Julieta Lanteri votando en La Boca

En 1906 se asocia al Centro Feminista del Congreso Internacional del Libre Pensamiento, formado en Buenos Aires para exigir los derechos cívicos de las mujeres en Argentina.

En 1911, con la convocatoria municipal en Buenos Aires de una actualización del padrón en vistas a las elecciones municipales de legisladores, Julieta Lanteri advierte que nada se dice sobre el sexo, y se inscribe en la Parroquia San Juan Evangelista de La Boca, votando el 26 de noviembre de ese año en el atrio de la iglesia.

Pero la existencia de una Ordenanza específica de prohibición del voto a las mujeres y el hecho de basarse el padrón en el servicio militar, llevan a Julieta a presentarse ante los registros militares del Capital Federal, solicitando ser enrolada y acudiendo directamente al ministro de Guerra y Marina.

Este mismo año funda la "Liga Pro Derechos de la Mujer"; junto a Alfonsina Storni, Carolina Muzilli y Alicia Moreau de Justo forman la "Liga contra la trata de blancas", dirigida por Petrona Eyle.

Al no figurar en los padrones en vísperas de los comicios nacionales de 1919 decide dejar esa batalla para más adelante. Descubre que la Constitución nacional vedaba la posibilidad de votar a las mujeres pero no la de ser elegidas; entonces, crea su propia agrupación, el Partido Nacional Feminista, en abril de 1919, y se presenta como candidata a diputada. Nuevamente sería pionera, siendo la primera mujer candidata a un cargo político.

El programa electoral de esta mujer valiente, original y tenaz se completará con la protección al niño y niña huérfanos, igualdad civil para infantes tanto legítimos como no legítimos, divorcio absoluto, abolición de la prostitución reglamentada, prohibición de la venta de bebidas alcohólicas, sufragio universal para los dos sexos, jubilación y pensión para toda persona trabajadora, erradicación de la pena de muerte y representación proporcional de las minorías en el orden nacional, provincial y municipal.

Un sospechoso accidente, en el que un coche la golpea mortalmente el 23 de febrero de 1932, terminará con su lucha pero no con su memoria.

(fuente: Sin Genero de Dudas) 

Para saber más:

Julieta Lanteri (en Mujeres que hacen Historia) 

Julieta Lanteri, la primera latinoamericana que pudo votar y ser candidata (El Historiador) 

Mujeres de la Historia: Julieta Lanteri (en Nos disparan des de el campanario)