Des de los inicios de la fotografía, muchas fueron las mujeres que se acercaron a este nuevo invento, la mayoria formaban parte de familias acomodadas, que vieron en la fotografía el medio para alejarse del mundo burgués del que provenian, y además una fuente para experesar su arte, su visión y su manera de entender el mundo.
El 4 de marzo de 1888 se incluyó por primera vez una fotografía en el periódico neoyorkino Daily Graphic.
Sin embargo, en España la primera fotografía había sido publicada en el
Diario de Valencia en 1852. Se trataba de un daguerrotipo realizado por
Pascual Pérez Rodríguez. En cualquier caso, no sería hasta el periodo
comprendido entre las dos guerras mundiales o de entreguerras, cuando
eclosionó aquel embrión del fotoperiodismo.
A finales del siglo XIX se desarrolla la prensa rotativa y se inventa la linotipia.
Ambas tecnologías serán claves para las tiradas diarias de los
periódicos y la posibilidad de incluir fotografías en ellos. En 1925,
Ernst Leitz presentó su cámara Leica I de muy fácil manejo y portabilidad y en 1930 aparecieron los primeros flashes de bombilla.
Estos nuevos dispositivos permitieron que el fotógrafo llevara muy poco
peso, facilitando la captura de la imagen al instante y su divulgación
en un tiempo record.
Alemania no solo disponía de empresas fabricantes de cámaras y
objetivos de buena calidad (Leitz y Zeiss), sino de una producción
editorial sorprendente. En 1927 circulaban en Alemania más de 4.700
periódicos y revistas semanales. El jefe de redacción del periódico Münchner Illustrierte,
Stefan Lorant, tuvo la idea de contar una noticia mediante una serie de
imágenes, lo que hoy llamamos reportaje gráfico o fotorreportaje. El
fotógrafo Erich Salomon mejoró considerablemente esta idea en la
revista Neuer Berliner Zeitung cuando entró
como redactor jefe en 1931. Desde 1927, tenía la fama de conseguir
fotografías "robadas" con numerosas tretas e imaginación. Una vez cubrió
la noticia del juicio de un asesino de policias con una cámara
escondida en su sombrero bombín.
Las publicaciones gráficas tuvieron mucho éxito y fueron muchas
las que adoptaron el fotorreportaje como método para relatar las
noticias. Esta nueva técnica periodistica atravesó el Atlántico y fue
adoptada por conocidas revistas como estadounidenses como Vogue o Harpeer´s Bazaar. Life lo hizo desde su fundación por Henry R. Luce, en 1936.
Con el fotorreportaje nacieron los fotorreporteros...y las
fotorreporteras. Muchas de las mujeres que se dedicaban a la fotografía
en aquella época de entreguerras comenzaron a salir a la calle
y realizar sus primeros reportajes. Muchas de estas publicaciones
optaban por no tener fotógrafos en nómina y la figura del fotorreportero
free-lance era muy común. Los free-lance
eran autónomos en el más amplio sentido de la palabra. Tomaban las
fotografías, las revelaban e iban después tocando a la puerta de cada
revista, intentando venderlas. Pronto tuvieron que servirse de las
agencias de noticias para dedicarse a tomar fotografías y no perder
tiempo en ir vendiéndolas por las publicaciones. Las revistas más
prestigiosas optaban por tener en nómina a grandes fotógrafos, como
signo de calidad y prestancia de su publicación. Este era el caso de Vogue y Life.
La irrupción del color con las primeras películas Kodakchrome y
Agfacolor, entre los años 1935 y 1936, hacen a estas publicaciones aún
más atractivas.
Aprovechamos la ocasión para recordar algunas de las principales fotoreporteras más famosas del siglo XX:
Eva Besnyö (1910-2002)
Acababa de llegar de Hungría, donde fue vecina de un desconocido Endre
Friedmann (que después se convertiría en Robert Capa) y a quien le
transmitió su pasión por la fotografía. Entró a trabajar para la revista Neuer Berliner Zeitung en 1931, luego se estableció por su
cuenta y trabajó para la agencia Neofot Picture, pero ante el acoso nazi, tuvo que huir a Amsterdam en 1932.
Biografia de Eva Besnyö en Jewish Women's Archive
Gisèle Freund
En 1928, vió la luz la revista francesa Vu, que presentaba los reportajes con muchas fotografías en una misma página, en contra de los cánones vigentes establecidos por L´Illustration:
una foto por página. Lucien Vogel fue su primer director. En 1932,
Henri Cartier-Bresson publicó su primer reportaje en esta revista. Vu
fue una de las pocas publicaciones que advirtieron abiertamente del
peligro de Hitler, mostrando un reportaje gráfico de los primeros campos
de concentración alemanes, en mayo de 1933. Aquel año, Gisèle Freund
llegó a Francia huyendo de los nazis, con numerosos
negativos ocultos en su cuerpo. A pesar de su juventud, fotografíó con
maestría las revueltas demócratas de mayo de 1932 en Franckfort en
contra del nazismo. La cámara Leica que utilizó se la regaló su padre
cuando Gisèle tenía 10 años. Ya en París, comenzó a interesarse por
retratar a escritores y artistas, afición que mantendría a lo largo de
su vida.Fue mujer, Gisèle Freund por Clemente Bernad
Dorothea Lange
Dorothea Lange fue un ejemplo de superación en lo
personal y en lo profesional, huyendo de los estereotipos de una época
convulsa y oscura que buscaba preservar el sueño americano por encima de
cualquier cosa ocultando todo aquello que no interesaba. Sin embargo,
surgieron figuras, como nuestra protagonista, que fueron las encargadas
de poner rostro a las consecuencias de la crisis y denunciar situaciones
realmente impensables para una gran parte de la sociedad
norteamericana.
Dorothea Lange, la fotografa del pueblo (en Xataca Foto)
Consuelo Kanaga (1894-1978)
Lange animó a Consuelo Kanaga a dedicarse a la fotografía profesional. Desde 1915, Kanaga trabajaba entonces como cronista del periódico San Francisco Chronicle.
A veces realizaba también fotografías para cubrir la noticia. En 1922
se trasladó a Nueva York para trabajar como fotorreportera en el
periódico New York American. Se puede decir
que fue la primera mujer fotorreportera de la que se tiene noticia. En
Nueva York, Kanaga conoció a Stieglitz y participó en varias
exposiciones del Grupo f/64.
Sobre todo destacó por la labor de documentación de la vida de la
población negra americana. En 1931, contrató al afroamericano Eluard
Luchell McDonald como chófer y asistente. Comenzó a fotografiar a él y a
su familia. La fuerza de estas fotografías y la lucha de los
afroamericanos por la igualdad le impresionaron tanto que mantuvo su
apoyo contra el racismo hasta el final de su vida.
Consuelo Kanaga en la Wikipedia
Hansel Mieth (1909-1998)
Otto Hagel y Hansel Mieth eran un joven matrimonio que emigraron a Estados Unidos en 1930 desde Alemania. A
su llegada, el país estaba en plena depresión y se ganaron la vida como
jornaleros durante varios años. Con una Leica de segunda mano
fotografiaron la vida en estos campos. En 1935, se trasladaron a San
Francisco y fotografiaron las mismas calles llenas de indigentes y
parados que fotografió Lange unos años antes. La pareja vendía
directamente sus fotografías a la prensa y pronto llamaron la atención
de Lange y del Grupo f/64. Sin embargo, a
Mieth le gustaba más el reportaje que la documentación y fue una de las
dos únicas mujeres que entraron en la nómina de Life (la otra era Margaret Bourke-White). Mieth perdió su trabajo en Life en los primeros años 50, al negarse a delatar a sus amigos. Fue citada por el Comité de Actividades Antiamericanas y rehusó a declarar, por lo que fue incluida en la lista negra y "sus amigos de siempre" le dieron de lado.
Hansel Mieth, vagabond photographer (en Independent Lents)
Louise Dahl-Wolfe (1895-1989)
La fotografía publicitaria, tal y como la conocemos hoy en día, comenzó
en la década de 1920, pero es en la década de los años 60 cuando cobra
más importancia.
La fotógrafa Louise Dahl-Wolfe fue pionera en mostrar a las modelos en exteriores,
aprovechando la luz natural mediante reflectores. Entró en el mundo de
la fotografía gracias a Anne Brigman (1869-1950), una fotógrafa del grupo Photo Seccesión. Louise trabajó desde 1936 hasta 1958, como fotógrafa en la revista estadounidense Harper´s Bazaar. Desde 1958 hasta su retiro en 1960, trabajó como freelance para Vogue, Sports Illustrated
y otras. Su marido, el escultor Mike Meyer Wolf fue responsable de las
escenografías de sus fotografías de moda. Aunque ella prefería el
retrato, se la conoce más por su creatividad en la forma de presentar a
sus modelos. De ella aprenderían los famosos fotógrafos de moda Richard Avedon (1923-2004) y Milton H. Greene (1922-1985), quien fue su asistente en la década de los 40.
Louise Dahl Wolfe, mujer y fotografía en Mujerícolas
(Fuente:http://camaracoleccion.es)
miércoles, 25 de junio de 2014
El enfoque femenino (I): Fotografas de Prensa
Apoyo la implementación de la perspectiva de género en los diferentes ámbitos de la vida, profesionales y especialmente en la comunicación.
Si el lenguaje es capaz de crear realidades, hay que saber comunicarlo.
miércoles, 18 de junio de 2014
Rita Cowan, la culpable de que los japoneses beban whisky
La realidad siempre supera la ficción, quién iba a pensar que en Japón se hacen algunos de los mejores whiskies del mundo! Increíble verdad??? como increíble la historia de como llegó a la isla y quién fue la pionera de esta aventura....
En Japón se bebe whisky. Y uno de los mejores del mundo, según los expertos. Lo que nadie sabe es que todo empezó gracias una excéntrica mujer que, sin saber palabra del dialecto de Osaka, logró montar la que es hoy una de las destilerías más importantes del sector, Nikka Whisky. La escocesa Rita Cowan tiene calles con su nombre en el país del sol naciente, pero en su tierra natal es una auténtica desconocida. En los mentideros cuentan que ni el nacionalista Alex Salmond había oído escuchar de ella.
En Japón se bebe whisky. Uno de los mejores del mundo. Lo que nadie sabe es que todo empezó gracias una excéntrica mujer que, sin saber una palabra del idioma, logró montar la que hoy es una de las destilerías más importantes del sector.
Los medios británicos se han hecho eco de la noticia centrándose más en la polémica de la actriz elegida para darle vida. Se trata de Charlotte Kate Fox y el hecho de que sea americana y no escocesa no ha sentado demasiado bien en las islas. Pero intereses dramaturgos aparte, lo que realmente llama la atención es cómo una mujer fue capaz de mudarse en los años 20 a la otra parte del mundo -sin el consentimiento familiar- para montar un negocio que allí no tenía tradición.
Como tantas otras, la aventura comienza con una historia de amor. Nacida en 1896, Jessica Roberta -Rita, cómo luego la apodó su marido- era la hija de un médico de Kirkintilloch, una pequeña localidad a las afueras de Glasgow. Con la fecha de su boda ya fijada, su vida dio un vuelco cuando su prometido fue asesinado en Damasco durante la Primera Guerra Mundial.
En 1918, su padre murió de un ataque al corazón. Por ello, su madre empezó a ofrecer habitaciones para alquilar a universitarios como fuente de ingresos. Fue así como Masataka Taketsuru, un estudiante de Hiroshima, se cruzó en su vida. Con 25 años, el joven había sido rechazado en varios hostales. Pero finalmente pudo quedarse en el hogar de los Cowan mientras estudiaba Químicas en la universidad de Glasgow. Realmente, la empresa donde trabajaba le había mandado a Europa para aprender de los brebajes occidentales.
A su vuelta estaba previsto que se casara con la hija del jefe, pero cuando conoció a Rita los planes cambiaron. La leyenda cuenta que ambos se enamoraron escuchando Auld Lang Syne, una famosa canción escocesa. Aunque otros dicen que el amor surgió en Navidad. Sea como fuere, Masataka rompió su compromiso y decidió quedarse a vivir en Escocia para no separarse de su amada, quien ya por aquel entonces sufría problemas de salud.
Consciente de los sueños que él tenía antes de conocerla, fue Rita la que le dijo: “Debes regresar a Japón, y si te casas conmigo, iremos juntos”. Después de realizar una ruta por las destilerías de todo el país, la pareja se casó en una oficina de registro de Calton en enero de 1920, a pesar de la oposición de ambas familias.
Masataka Taketsuru junto a su mujer, Rita (Archivo).
El escritor Misaki Udo, autor de The Scottish Whisky Distilleries, asegura que Rita tuvo un papel clave en la carrera posterior de Masataka. “Sin ella, no hubiera logrado el imperio que creó”, explica. “Fue un apoyo fundamental tanto a nivel profesional como emocional”, recalca. “Le animó cuando estaba a punto de tirar la toalla y opinó en todas las catas para lograr la calidad de whisky deseada”, añade.
A pesar de no hablar una palabra de japonés, en noviembre de 1920, Rita se trasladó al país del sol naciente con su marido. Con Japón en recesión, el clima no era el propicio para crear un negocio. Masataka no encontraba a ningún socio. Lógicamente, después de dejar a su hija plantada en el altar, su antiguo jefe tampoco quería saber nada de él.
Fue Rita quien tomó las riendas de la situación. Era ella la que traía dinero a casa impartiendo clases de inglés mientras su esposo hacía sus ensayos en el laboratorio. Es más, llegó a dominar las habilidades que se le presuponían a una ama de casa japonesa.
No fue hasta 1934 cuando la pareja inauguró su primera destilería en Yoichi, aunque hicieron falta otros seis años para que las primeras botellas de Nikka Whisky vieran la luz. Fueron años difíciles. En plena Segunda Guerra Mundial, Rita siempre estuvo en el punto de mira de las autoridades, quienes sospechaban de ella simplemente por su nacionalidad. La tomaron erróneamente por espía pensando que pasaba información a los submarinos aliados. Los niños lanzaban piedras contra su casa y los adultos no le dirigían la palabra.
Con los años, la destilería prosperó bajo la prohibición de la importación de whisky y el negocio familiar se acabó convirtiendo en el imperio actual. Rita visitó Escocia por última vez en 1931. Falleció en enero de 1961 después de una larga batalla con una enfermedad del hígado. Masataka pidió que sus huesos se colocaran al lado de su cama. Después de que él muriera en 1979, la pareja fue enterrada en una colina, a pocos kilómetros de la destilería que crearon. Su legado, sin embargo, sigue vivo. Nikka Whisky ha sido nombrado como uno de los mejores del mundo y la calle principal de Yoichi se llama Rita Road.
(fuente: el Confidencial)
Para saber más:
Rita Taketsuru Fan Club
Film tells story of scot behind japanese whisky (en Scotsman.com)
Présentation historique des Wiskies Japonais (en Greg's Whisky Guide)
| Rita Cowan |
En Japón se bebe whisky. Y uno de los mejores del mundo, según los expertos. Lo que nadie sabe es que todo empezó gracias una excéntrica mujer que, sin saber palabra del dialecto de Osaka, logró montar la que es hoy una de las destilerías más importantes del sector, Nikka Whisky. La escocesa Rita Cowan tiene calles con su nombre en el país del sol naciente, pero en su tierra natal es una auténtica desconocida. En los mentideros cuentan que ni el nacionalista Alex Salmond había oído escuchar de ella.
| Rita Cowan y su marido Masataka Taketsuru |
En Japón se bebe whisky. Uno de los mejores del mundo. Lo que nadie sabe es que todo empezó gracias una excéntrica mujer que, sin saber una palabra del idioma, logró montar la que hoy es una de las destilerías más importantes del sector.
Los medios británicos se han hecho eco de la noticia centrándose más en la polémica de la actriz elegida para darle vida. Se trata de Charlotte Kate Fox y el hecho de que sea americana y no escocesa no ha sentado demasiado bien en las islas. Pero intereses dramaturgos aparte, lo que realmente llama la atención es cómo una mujer fue capaz de mudarse en los años 20 a la otra parte del mundo -sin el consentimiento familiar- para montar un negocio que allí no tenía tradición.
Como tantas otras, la aventura comienza con una historia de amor. Nacida en 1896, Jessica Roberta -Rita, cómo luego la apodó su marido- era la hija de un médico de Kirkintilloch, una pequeña localidad a las afueras de Glasgow. Con la fecha de su boda ya fijada, su vida dio un vuelco cuando su prometido fue asesinado en Damasco durante la Primera Guerra Mundial.
En 1918, su padre murió de un ataque al corazón. Por ello, su madre empezó a ofrecer habitaciones para alquilar a universitarios como fuente de ingresos. Fue así como Masataka Taketsuru, un estudiante de Hiroshima, se cruzó en su vida. Con 25 años, el joven había sido rechazado en varios hostales. Pero finalmente pudo quedarse en el hogar de los Cowan mientras estudiaba Químicas en la universidad de Glasgow. Realmente, la empresa donde trabajaba le había mandado a Europa para aprender de los brebajes occidentales.
A su vuelta estaba previsto que se casara con la hija del jefe, pero cuando conoció a Rita los planes cambiaron. La leyenda cuenta que ambos se enamoraron escuchando Auld Lang Syne, una famosa canción escocesa. Aunque otros dicen que el amor surgió en Navidad. Sea como fuere, Masataka rompió su compromiso y decidió quedarse a vivir en Escocia para no separarse de su amada, quien ya por aquel entonces sufría problemas de salud.
Consciente de los sueños que él tenía antes de conocerla, fue Rita la que le dijo: “Debes regresar a Japón, y si te casas conmigo, iremos juntos”. Después de realizar una ruta por las destilerías de todo el país, la pareja se casó en una oficina de registro de Calton en enero de 1920, a pesar de la oposición de ambas familias.
Masataka Taketsuru junto a su mujer, Rita (Archivo).
El escritor Misaki Udo, autor de The Scottish Whisky Distilleries, asegura que Rita tuvo un papel clave en la carrera posterior de Masataka. “Sin ella, no hubiera logrado el imperio que creó”, explica. “Fue un apoyo fundamental tanto a nivel profesional como emocional”, recalca. “Le animó cuando estaba a punto de tirar la toalla y opinó en todas las catas para lograr la calidad de whisky deseada”, añade.
A pesar de no hablar una palabra de japonés, en noviembre de 1920, Rita se trasladó al país del sol naciente con su marido. Con Japón en recesión, el clima no era el propicio para crear un negocio. Masataka no encontraba a ningún socio. Lógicamente, después de dejar a su hija plantada en el altar, su antiguo jefe tampoco quería saber nada de él.
Fue Rita quien tomó las riendas de la situación. Era ella la que traía dinero a casa impartiendo clases de inglés mientras su esposo hacía sus ensayos en el laboratorio. Es más, llegó a dominar las habilidades que se le presuponían a una ama de casa japonesa.
No fue hasta 1934 cuando la pareja inauguró su primera destilería en Yoichi, aunque hicieron falta otros seis años para que las primeras botellas de Nikka Whisky vieran la luz. Fueron años difíciles. En plena Segunda Guerra Mundial, Rita siempre estuvo en el punto de mira de las autoridades, quienes sospechaban de ella simplemente por su nacionalidad. La tomaron erróneamente por espía pensando que pasaba información a los submarinos aliados. Los niños lanzaban piedras contra su casa y los adultos no le dirigían la palabra.
Con los años, la destilería prosperó bajo la prohibición de la importación de whisky y el negocio familiar se acabó convirtiendo en el imperio actual. Rita visitó Escocia por última vez en 1931. Falleció en enero de 1961 después de una larga batalla con una enfermedad del hígado. Masataka pidió que sus huesos se colocaran al lado de su cama. Después de que él muriera en 1979, la pareja fue enterrada en una colina, a pocos kilómetros de la destilería que crearon. Su legado, sin embargo, sigue vivo. Nikka Whisky ha sido nombrado como uno de los mejores del mundo y la calle principal de Yoichi se llama Rita Road.
(fuente: el Confidencial)
Para saber más:
Rita Taketsuru Fan Club
Film tells story of scot behind japanese whisky (en Scotsman.com)
Présentation historique des Wiskies Japonais (en Greg's Whisky Guide)
Apoyo la implementación de la perspectiva de género en los diferentes ámbitos de la vida, profesionales y especialmente en la comunicación.
Si el lenguaje es capaz de crear realidades, hay que saber comunicarlo.
lunes, 9 de junio de 2014
Mujeres en la II Guerra Mundial: Las francotiradoras y las Brujas de la Noche
Las francotiradoras
La palabra francotirador es un calco de la empleada en francés
franc-tireur. En su primera acepción encontramos que es el combatiente
que no pertenece al ejército regular, en su segunda acepción se define
como: la persona aislada que apostada ataca con armas de fuego. Los orígenes del empleo de francotiradores se remontan en la historia a la fecha de 1640 cuando un avispado inglés unió un rudimentario, telescopio a su mosquetón. Sin embargo no encontramos su aplicación práctica hasta la guerra de independencia de los Estados Unidos dónde la unidad de Fusileros de Morgan procedente de Kentucky causo numerosas bajas entre las filas británicas. En la vieja Europa el empleo de tropas francotiradoras se remonta a 1870 fecha en la que los franceses potenciaron el empleo de tiradores de élite en su enfrentamiento con Prusia.
La guerra de trincheras de la Primera Guerra Mundial supuso un excelente caldo de cultivo para el empleo de francotiradores obligando a permanecer al adversario tras la misma si quería conservar su vida. Durante el conflicto bélico de la Segunda Guerra Mundial solemos pasar por alto la figura de los francotiradores, agazapados en sus escondites fijaban el blanco con gran temple, disparaban y a continuación desaparecían sin dejar rastro. El arte del francotirador contrariamente a lo que se piense no consiste solo en la habilidad de abatir a sus presas, aunque este sea su principio rector, cuenta con el factor del buen uso del camuflaje, de realizar el disparo sin revelar la posición en la que se encuentra escondido, posee también sus propias técnicas para provocar la reacción de pánico en el frente o para atraer a más blancos, una táctica muy utilizada por los francotiradores soviéticos, en el frente oriental consistía en herir algún alemán que desprotegido constituía un blanco fácil, una vez inmovilizado, sus compañeros acudían a socorrerlo tratando de quitarlo de la zona de acción del francotirador, momento que este aprovechaba para causar más bajas. Sin embargo, la cantidad de bajas sufridas por Rusia,dio lugar a que varias mujeres fueron colocadas como francotiradoras en los frentes. Los soviéticos descubrieron que el puesto de francotiradores se ajustaba bien para las mujeres, dado que eran pacientes, pequeñas por naturaleza y con una condición aeróbica mayor, de tal manera que evitaban usarlas en combate cuerpo a cuerpo.
Nina Alexeyevna Lobkovskaya
Sirvió como francotiradora en El Ejército Rojo de la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial, alcanzando el rango de teniente. Fue la mayor de cinco hermanos. Creció en Siberia, aunque pronto se mudó a Tajikistán debido al delicado estado de salud de su padre, quien se alistó en el Ejército Rojo en 1942, antes de morir en la batalla de Voronezh en octubre del mismo año. A la edad de 17 años Lobkovskaya fue una de las 300 mujeres enviadas a Veshnyaki para entrenarse como francotiradora. Desde febrero de 1945 hasta el final de la guerra, Lobkovskaya comandó una compañía de francotiradoras que participó en la Batalla de Berlín. Su desempeño como francotiradora resultó en al menos 89 bajas enemigas durante la Segunda Guerra Mundial.
Natalia Kovshova
Nacio el 26 de noviembre de 1920 Ufá , Rusia , fue una francotiradora soviética del Ejército Rojo que participo en la Segunda Guerra Mundial . En equipo con su mejor amiga María Polivanov , fue responsable de la muerte de más de 300 soldados y oficiales enemigos entre 1941 y 1942, antes de morir heroicamente durante una contraofensiva alemana . Por ello, fueron condecoradas con la Estrella de Oro de Heroínas de la Unión Soviética a título póstumo y se las recuerda entre los mejores francotiradores de la historia. Desde el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, Natalia se enroló en el Ejército Rojo. Así combatir la Defensa de Moscú a partir de octubre de 1941, adscrita a la 3 ª División Comunista de Infantería. En enero de 1942, pasó al 528 º Regimiento de la 130 ª División de Infantería, Ejército de Choque, Frente del Noroeste.
| Natalia Kovshova (izquierda) y Maria Polivanov (derecha) |
Maria nació en la Provincia de Tula el 14 de octubre de 1922 a Alexinsky ( Tula ,Rusia ) y caída en combate en 1942 cerca de Sutoky ( Nóvgorod , Rusia), hija de una familia de clase trabajadora. Estudió Educación Secundaria antes de ponerse a trabajar en un instituto de investigación de Moscú. Fue una francotiradora soviética del Ejército Rojo que participó en la Segunda Guerra Mundial .
Roza Shanina
Nacida el 3 de abril de1924 en Yed'ma (Rusia) y muerta en combate el 28 de enero de 1945 cerca de Vilna, fue una francotiradora soviética del Ejército Rojo que participó en la Segunda Guerra Mundial en la llamada Gran Guerra Patria. Fue responsable de la baja de cincuenta y cuatro soldados enemigos, doce de ellos francotiradores durante la batalla de Vilna(1944). Luego de asistir al "Colegio de Entrenamiento de Maestros de Arjángelsk", fue mentor en una guardería. Se enroló voluntariamente en Vsevobuch y más tarde en la "Academia Central de Mujeres Francotiradoras" en Podolsk. El 22 de junio de 1943, Shanina se alista en el Ejército Rojo y el 2 de abril de 1944, se une a la 184ª División de Rifleros, donde se perfeccionó como mujer francotiradora. Es galardonada con la Orden de la Gloria el 18 de junio y nuevamente el 22 de septiembre de 1944. Cuando debía replegarse, por orden del comandante del batallón, Shanina replicaba siempre "Retornaré a la batalla". Ese dicho, más tarde, dio nombre al libro Retornando a la Batalla de Nikolai Zhuravlyov. El 12 de diciembre de 1944 Roza fue baleada en un hombro, y el 27 de diciembre de 1944 fue galardonada con la Medalla al Valor entre las primeras mujeres francotiradoras.
Lyudmila Pavlichenko
Pavlichenko nació en la localidad Ucrania de Bila Tserkva el 12 de julio de 1916, se trasladó con su familia a Kiev a la edad de catorce años. Allí, mientras trabajaba como obrera en una fábrica, se incorporó a un club de tiro, convirtiéndose en francotiradora.En 1937, como estudiante de la Universidad de Kiev defendió con éxito su tesis sobre Bogdan Jmelnytsky. La francotiradora solitaria más mortífera de todas sería Lyudmila Pavlichenko quien acumularía, confirmadas, 309 muertes, entre estas la de un general de campo alemán. Uno de sus modos de operación más eficiente era el de aprovechar su poco peso para ocultarse en las copas de los árboles, buscar un claro, y controlar las rutas de abastecimiento utilizadas por los alemanes. Con el tiempo, su habilidad se haría muy famosa entre las líneas aliadas y del eje. La soldado Pavlichenko luchó aproximadamente dos meses y medio cerca de Odesa, donde consiguió 187 muertes. Cuando los Alemanes obtuvieron el control de la zona, su unidad fue retirada para ser enviada a servir en el cerco de Sevastopol, en la Península de Crimea.
En Mayo de 1942, la Teniente Pavlichenko fue mencionada por el Consejo del Ejército Soviético del Sur debido a sus 257 alemanes abatidos. Su total de muertes confirmadas durante la Segunda Guerra Mundial fue de 309, incluyendo a 36 francotiradores enemigos. Pavlichenko encontró el cuaderno de bitácora de uno de los francotiradores alemanes que había abatido. Éste había quitado las vida a más de 500 soldados soviéticos. En Junio de 1942, Pavlichenko fue herida por fuego de mortero. Dada su condición de heroína, fue retirada del frente menos de un mes después de recuperarse de sus heridas.
Fue enviada a Canadá y los Estados Unidos para una visita de propaganda, y se convirtió en el primer ciudadano soviético en ser recibido por un Presidente de los Estados Unidos. Franklin D. Roosevelt y su esposa la recibieron en la Casa Blanca. Más tarde, Eleanor Roosevelt la invitó a recorrer los Estados Unidos relatando sus experiencias. Apareció antes en la Asamblea Internacional de Estudiantes, que tuvo lugar en Washington, D.C., siendo recibida como una heroína. Más tarde asistió a reuniones en el Congreso de Organizaciones Industriales, y realizó apariciones y discursos en Nueva York.
En Canadá, fue obsequiada con un rifle Winchester con mira óptica, el cual se exhibe hoy en el Museo Central de las Fuerzas Armadas en Moscú. Habiendo alcanzado el rango de Comandante, Pavlichenko nunca regresó al frente, sino que, como instructora, entrenó a cientos de francotiradores soviéticos antes del fin de la guerra. En 1943 recibió la Estrella de Oro de la condecoración de Héroe de la Unión Soviética. Tras la guerra, terminó su formación en la Universidad de Kiev y empezó su carrera como historiadora. Entre 1945 y 1953 fue ayudante del Cuartel General Principal de la Armada Soviética (participando además en numeras conferencias y congresos internacionales). Más tarde, fue miembro activo del Comité Soviético de Veteranos de Guerra.
(fuente: Desde nuestros orígenes)
Las Brujas de la Noche
La ideología de los líderes nazis siempre estuvo salpicada por el
esoterismo y la magia, pero si alguna vez tuvieron verdaderos motivos
para creer en brujas las responsables fueron las Nachthexen (brujas de la noche). Así llamaban los alemanes a las aviadoras militares del 588º Regimiento de Bombardeo Nocturno de la Unión Soviética.El 2 de noviembre de 1938, Polina Osipenko, Valentina Grizodúbovatres y Marina Raskova recibieron la distinción de Heroínas de la Unión Soviética por varios récords en distancia de vuelo; eran las primeras mujeres en recibirla y las únicas antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial. Marina Raskova, que también había sido la primera mujer instructora en la Academia Aérea, fue personalmente entrevistada por Stalin y le otorgó el grado de Mayor. Cuando Hitler rompió el Pacto de No Agresión con la Unión Soviética, Marina lideró una campaña para que las mujeres también pudiesen luchar contra los alemanes en el aire. En 1941, y gracias a su amistad con Stalin, consiguió su objetivo: se crearon tres Regimientos aéreos compuestos únicamente por mujeres… entre ellos el 588º Regimiento de Bombardeo Nocturno. Este Regimiento estaba compuesto por unas 400 mujeres, entre pilotos y personal de tierra, y tenían una media de edad de 22 años. Cuando Marina se encontró con todas ellas, le asustó que mujeres tan jóvenes pudiesen morir…
¿No tenéis miedo de ir al frente? ¿No sabéis que los alemanes os pueden matar? – preguntó la MayorLos alemanes avanzaban rápidamente y el aprendizaje que duraba varios años en la Academia Aérea quedó reducido a unos pocos meses… tuvieron que someterse a un duro entrenamiento físico y a un cursillo intensivo en tácticas de combate, pero ninguna de ellas se quejó por ello. Además, los aviones destinados al Regimiento de Bombardeo Nocturno eran los Polikarpov U-2 (Po-2), el biplano más producido en el mundo creado, inicialmente, para prácticas de vuelo y la fumigación de los campos.
No si les disparamos primero, Mayor Raskova – contestaron al unísono.
El problema de estos aviones es que eran demasiado lentos, obsoletos -fabricados en 1927- y que estaban construidos de madera y lona. Aquellas “escobas voladoras“, sin radio ni paracaídas -decían que preferían morir que caer en manos de los alemanes-, llevaban dos tripulantes (piloto y navegante) y tenían capacidad para dos bombas que, en algunas ocasiones y debido a los obsoletos sistemas de lanzamiento, debían tirar a mano. En principio, no tenían ninguna posibilidad frente a los veloces cazas alemanes pero su maniobrabilidad les permitía realizar bruscos y rápidos virajes que dificultaban enormemente la posibilidad de ser abatidas. Además, su lentitud les permitía volar tan bajo como para hacerlo entre bosques donde los cazas alemanes no podían acceder.
Debido a su escasa capacidad de carga, las brujas de la noche realizaban varias operaciones en la misma noche siguiendo siempre la misma táctica: cuando se acercaban al objetivo paraban sus ruidosos motores y planeaban hasta llegar al objetivo, lanzaban las bombas y volvían a encenderlos para salir de allí.
Nos era simplemente incomprensible que los pilotos soviéticos que nos daban tantos problemas eran…. mujeres. Estas mujeres no le temían a nada. Venían noche tras noche en sus destartalados aviones…Desde 1941 hasta el final de la guerra, las mujeres de este Regimiento realizaron 23.672 misiones y lanzaron más de 3.000 toneladas de bombas. Hasta 23 “brujas de la noche” fueron condecoradas por la Unión Soviética. La Mayor Raskova falleció en una misión en 1943. Otras aviadoras con nombre propio fueron: Nadya Popova y su tripulante Katya Ryabova llegaron a realizar 18 misiones en una noche; la teniente Irina Sebrova intervino en 1.008 misiones y sobrevivió las dos veces que fue derribada consiguiendo llegar a su base.
| Irina Sebrova |
Incluso si fuera posible reunir y poner a sus pies todas las flores en la tierra, no constituiría suficiente homenaje a su valor.(fuente Historias de la Historia)
Para saber más:
Francotiradoras (El mundo, Cultural 04/03/2012)
Heroínas, mujeres soldado de la URSS
Las Brujas de la Noche ( Fogonazos)
Los halcones de Stalin ( El Mundo Magazine)
Apoyo la implementación de la perspectiva de género en los diferentes ámbitos de la vida, profesionales y especialmente en la comunicación.
Si el lenguaje es capaz de crear realidades, hay que saber comunicarlo.
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