viernes, 16 de enero de 2015

Aurora Bertrana o la libertad como forma de vida


Aurora Bertrana fue una mujer cosmopolita, liberal, moderna e independiente se distanció del grupo de escritores catalanes de los años 30. Su experiencia vital y su especialización en prosa de viajes, la convertirán en una autora excepcional y única.

Aurora Bertrana
Hija del escritor Prudencia Bertrana, nació el 29 de octubre de 1892 en Girona. Allí pasó su infancia y empezó sus estudios. Al acabar la escuela quería ser escritora, pero su padre se negó, así que se trasladó a Barcelona para ampliar sus estudios de Música. En la ciudad condal también asistía a clases en el Institut de Cultura Popular i Bilbioteca de la Dona. Empezó a trabajar tocando música en un terceto de señoritas en los locales nocturnos barceloneses. 

Aurora y sus compañeras de grupo
En 1923 marchó a Ginebra para poder seguir estudiando música. Inició su amistad con Lluís Nicolau d'Olwer, exiliado de la dictadura de Primo de Rivera, quien más tarde la animó a escribir. Sobrevivió tocando en los hoteles de los Alpes y llegó a crear la primera jazz band formada íntegramente por mujeres. En una actuación para la radio conoció al ingeniero eléctrico Denys Choffat con quien se casó el 30 de mayo de 1925. Ese mismo año, abandona la música y se inicia en la escritura. Se matricula de literatura francesa i grecolatina en la Universidad de Ginebra, y escribe “impresiones de una estudiante”, sus primeras crónicas publicadas en en la Veu de  Catalunya.
 
Aurora Bertrana en Tahití
En 1926, después de leer Le Mariage de Loti de Pierre Loti, deciden instalarse en la colonia francesa de Tahití. Este hecho marcará la trayectoria de Aurora. Des de Papeete, envía a Barcelona artículos a la revista D’Ací d’Allà, que posteriormente los recuperó para publicarlos en 1929 bajo el título Paraísos oceánicos. La novedad genérica (sexual y literaria) y el punto de vista sobre los aspectos morales del pueblo indonesio, alejados de las normas establecidas, la convirtieron en una intelectual independiente, modelo de mujer moderna. El reconocimiento por su trabajo le abrió nuevas plataformas de prensa (Mirador, La Humanidad) donde escribió sobre literatura de viajes, y otro aspecto que caracteriza la vida de Bertrana: el compromiso con la condición de la mujer.

En 1930 se instalan en Cataluña y continúa escribiendo novelas, dando conferencias y colaborando en publicaciones de la época. A pesar de que Prudenci Bertrana se había opuesto a que Aurora escribiera, colaboraron ambos en la experiencia de escribir conjuntamente una novela repartiéndose los capítulos. Surgió así L'illa perduda donde se integran los elementos de aventura y romanticismo propios de la literatura de los mares del Sur.


Junto con otras intelectuales, funda el Lyceum Club Barcelona, del cual sería la primera presidenta, también participó en el Club Femení i d’Esports de Barcelona.
En 1933 se presenta como candidata al Congreso de la República por Esquerra Republicana, colabora con el Front Únic Femení d’Esquerres, en la Lliga Femenina Catalana per la Pau i la Llibertat y otras plataformas de izquierdas y progresistas.
En 1935 se va a Marruecos sola para estudiar el alma de la mujer musulmana y descubrir el concepto que tiene el hombre musulmán, el cual, según dice, nuestros hombres conservan. Resultado de este viaje, donde visita harenes, burdeles y cárceles, será su libro El Marroc sensual i fanàtic que confirma su especialización como autora de narrativa de viajes.

Cuando estalla la guerra, en 1936, vuelve a Barcelona donde  continua con su trabajo literario y social, colabora con la revista El nostre temps, y acaba siendo redactora jefe de Companya (revista femenina del PSUC). También fue miembro del jurado del Premi Crexells en 1936.  Su marido se pasó a la zona franquista y desde entonces quedaron separados. En 1938 emprende sola el camino del exilio a Ginebra. En Suiza colabora en diferentes publicaciones de Ginebra y Lausana, trabajos menores con los que consigue mantenerse y continuar dentro de cierta órbita intelectual, pero que no la alejan de la precariedad del exilio. Durante esta época escribe tanto en francés como en catalán y hace traducciones al castellano. Ella misma había traducido Paradisos oceànics al castellano Islas de ensueño, y ahora tira hacia adelante la versión en francés Fenua Tahiti.

A partir de 1942, vive una etapa más tranquila en la que participa en acciones humanitarias, gracias a su contacto con el Comité Internacional de Cruz Roja. Estas experiencias de la II Guerra Mundial quedaron recogidas en sus obras Camins de somni (Caminos de sueño), Tres presoners (Tres prisioneros) y Entre dos silencis (Entre dos silencios). En 1946 marcha de Paris y se traslada a Prada de Conflent, para poder visitar a su madre en Andorra, durante este periodo en el que mantuvo contactos con intelectuales catalanes exiliados como Pau Casals y con Pompeu Fabra.


En 1949 obtiene el permiso para volver a Cataluña. En 1970 se lleva al cine su novela Vent de grop con el título La larga agonía de los peces fuera del agua, protagonizada por Joan Manuel Serrat. Escribió la biografía de su padre Una vida, participó en los primeros jurados del premio Prudenci Bertrana y finalmente en 1966 escribió sus propias memorias. El segundo volumen se publicó póstumamente en 1975.

Aurora Bertrana murió el verano de 1974, vivió intensamente y no se dejó acallar por los convencionalismos de la época, supo encontrar su propio camino dentro de la literatura y así se convirtió en pionera de la narrativa de viajes y un referente para muchas mujeres. Como resume en sus memorias: “… primero lo que hay que hacer con la vida es vivirla, y luego, si acaso, escribirla con conocimiento de causa…” 


Bibliografía
  • Paradisos oceànics, 1930.
  • Peikea, princesa caníbal y altres contes oceànics, 1934.
  • L'illa perduda, 1935.
  • El Marroc sensual y fanàtic, 1936.
  • Edelweiss, 1937.
  • Camins de somni, 1955.
  • Tres presoners, 1957.
  • Entre dos silencis, 1958.
  • La nimfa d'argila, 1960.
  • Oviri y sis narracions més, 1965.
  • Vent de grop, 1967.
  • Memòries fins al 1935, 1973.
  • Memòries del 1935 fins al retorn a Catalunya, 1975 

Para saber más:

miércoles, 14 de enero de 2015

Margaret Hamilton, la ingeniera creadora del software

La última semana de diciembre un tuitero (@nevesytrof)publicó esta foto, que no tardó nada en hacerse viral. La protagonista era Margaret Hamilton, ingeniera de la NASA responsable de crear el software de orientación del Apollo 11, tecnología que permitió que la humanidad pusiera un pie en la Luna. Así fue como a sus 83 años Hamilton se convirtió en Trending Topic... ¿quieres saber más?

margaret_hamilton
Margaret Hamilton junto al código impreso del sistema de orientación del Apollo 11Margaret Hamilton forma parte de esa lista de pioneras de la programación.
Desde la época del Proyecto Manhattan, que desarrolló la primera bomba atómica, la “mera programación” estaba a cargo de mujeres, ya que al ser una tarea en apariencia mecánica y a base de tarjetas perforadas, prácticamente se equiparaba a la mecanografía. Sin embargo, en la época de Hamilton y en el caso del proyecto Apolo, el trabajo incluía también el desarrollo y el diseño del software. 

Al igual que muchos programadores, Margaret aprendió sobre la marcha, a base de prueba y error. En ese tiempo, el término ingeniero de software no existía y ella fue la primera en acuñarlo.


A sus 31 años, Margaret participó en uno de los momentos clave del Apollo 11 al evitar que la misión abortara tres minutos antes de aterrizar en la superficie lunar. En ese momento, el ordenador fue sobrecargado por datos entrantes debido a que el sistema de radar de encuentro actualizó un contador involuntario, lo que derivó en un robo de ciclos al ordenador.
 





El software de orientación desarrollado por Margaret incluía programas de recuperación que permitían que trabajos de alta prioridad (como el aterrizaje) pudieran interrumpir trabajos de baja prioridad. Esto hizo posible que el computador siguiera funcionando.

En 1986, Margaret Hamilton fundó Hamilton Technologies, empresa de la que es consejera delegada.


Fuente: FayerWayer


Para saber más:

Margaret Hamilton, la pionera de la programación que llevó al Apollo a la Luna

Margaret Hamilton, ingeniera de software principal, del proyecto Apollo (revista Medium.com) 

jueves, 8 de enero de 2015

María de Maeztu, reformadora de la pedagogía


Arranca el 2015 y ponemos los motores en marcha! Volvemos con el año nuevo, con más ganas de redescubrir y compartir a las pioneras, luchadoras y grandes mujeres que han formado parte de nuestra historia. 

Y para estrenar este 2015 rescatamos la figura de María de Maeztu, gran impulsora de la cultura femenina en España hasta mediado el primer tercio del siglo XX. María de Maeztu sería nuestra embajadora en las Universidades europeas y americanas, cuando la formación universitaria femenina daba en nuestro país los primeros pasos. En 1910, el ministro de la Instrucción Pública, Julio Burell, derogaba una orden de 1888, y otorgaba la oficialidad universitaria a la mujer. En adelante podrá matricularse libremente, sin tener que solicitar autorización especial a la Dirección General de Instrucción Pública, agregada entonces al Ministerio de Fomento. Julio Burell, en su parlamento, recordó las casi olvidadas leyes de Alfonso X el Sabio, que admitían a la mujer en las Universidades. “Así que más que decretar y conceder –dijo–, lo que he hecho ha sido reconocer sus derechos”.




Pedagoga alavesa, pionera de la pedagogía moderna y de la liberación de la mujer en España. Nació en Vitoria el 18 de julio de 1881, de padre alavés (ingeniero en Cuba) y madre inglesa. Falleció el 7 de enero de 1948 en Mar del Plata siendo trasladados sus restos a Estella.

Estudió en la Escuela de Estudios Superiores de Magisterio en Madrid y, luego, en la Universidad de Madrid y Salamanca (Filosofía y Letras) ampliando su formación en diversas universidades europeas con profesores tales como Natorp y Cohen y en el Smith College americano. Su primera actuación en el campo de la docencia tuvo lugar en Bilbao en la Residencia de Señoritas que abrió su madre al enviudar quedando en la ruina. Desde 1902 y durante diez años dirigió una escuela pública bilbaína en la que pudo comenzar a poner en práctica las reformas de la enseñanza que preconizaba: goce del aire libre, antimemorismo, cantinas y colonias escolares, etc.

Pronto fue dándose a conocer y, en 1908, forma ya parte de la comisión española asistente al Certamen Pedagógico de Londres.
En 1915 funda la Residencia Internacional de Señoritas, primer centro oficial de carácter universitario que se organiza para la mujer en España, correspondiente a la Residencia de Estudiantes creada por la Junta de Ampliación de Estudios. En esta Residencia, Lorca, uno de los contertulios habituales, junto con Ortega, Juan Ramón Jiménez, Victoria Ocampo, etc., leería, en 1932, su Poeta en Nueva York. Obra también de esta Junta benemérita es el Instituto-Escuela de cuya sección primaria pasa a formar parte Maeztu en 1918.

María de Maeztu en el momento de ser investida doctora Honoris Causa por el Smith College de los Estados Unidos.
Prestigiosas universidades europeas y americanas le llamaron, a partir de estos años, para dictar cursos y pronunciar conferencias. Representó, asimismo, a la mujer española en varios congresos internacionales como el celebrado del 12 al 15 de julio de 1920 -Congreso Internacional de Mujeres Universitarias- en el Bedford College de Londres. Asistió, días después de clausurado éste, al II Congreso de Estudios Vascos celebrado en Pamplona dictando una Conferencia general sobre enseñanza primaria. En 1923 representó a España en el Congreso Mundial de Educación celebrado en San Francisco (USA).

Años más tarde (1926) fundaría el primer club de mujeres de España, el Lyceum Club, del cual fue la primera presidenta, pasando más tarde a ser presidenta honoraria. Este club, aún más que la residencia de señoritas y el instituto-escuela, suscitó una encendida polémica por su carácter laico y feminista llegando a ser calificadas sus socias de "mujeres sin virtud ni piedad" y de "féminas excéntricas y desequilibradas" por un miembro del clero, desairado por la falta de tutelaje de la iglesia sobre una organización femenina (un tal Lorven en Iris de Paz, Organo Oficial de la Archicofradía del Corazón de María). Ese mismo año visitó la Argentina donde dictó conferencias en las universidades de Buenos Aires, La Plata y Córdoba.

Integrantes de la junta del Lyceum Club Femenino (entre ellas, Clara Campoamor, Victoria Kent, Maria de Maeztu, Zenobia Camprubí...)

Colaboró en La Prensa y El Hogar. Fue nombrada profesora extraordinaria de la Columbia University de N. York, Dra. Honoris Causa del Smith College, consejera de Instrucción Pública de España, presidenta de la Comisión de Reformas Escolares, miembro de la Hispanic Society of America, etc., desarrollando una vertiginosa actividad en universidades tales como La Habana, Méjico, Londres, Oxford, etc. En 1927 fue designada miembro de la Asamblea Nacional en la sección "educación e instrucción".
Al estallar la guerra civil, el fusilamiento de su hermano Ramiro la deja anonadada. Meses después (1937) fija su residencia en Argentina donde prosigue su labor docente y literaria desde la Universidad de Buenos Aires. En 1947 regresa momentáneamente al morir su hermano, el magnífico pintor Gustavo
 
La pedagoga María de Maeztu. A la izda. Rosa Herrero, su mejor colaboradora. Año 1932 Auñamendi.


El pensamiento de María de Maeztu puede sintetizarse, en lo referente a la cuestión feminista, en estas frases entresacadas de su artículo "Lo único que pedimos", publicado en La mujer moderna:

"Soy feminista; me avergonzaría de no serlo, porque creo que toda mujer que piensa debe sentir el deseo de colaborar, como persona, en la obra total de la cultura humana. Y esto es lo que para mí significa, en primer término, el feminismo: es, por un lado, el derecho que la mujer tiene a la demanda de trabajo cultural y, por otro, el deber en que la sociedad se halla de otorgárselo. (...). Justo es proclamar muy alto lo que ya repetidas veces se ha dicho: los mayores enemigos del feminismo no son los hombres, sino las mujeres: unas por temor, otras por egoísmo. Las primeras, al oír hablar de emancipación, de independencia económica, no ven tras de estos tópicos sugestivos más que la perspectiva triste de ganarse la vida trabajando a jornal en las industrias, víctimas de una explotación miserable. Esta independencia es para ellas, con razón, la peor de las esclavitudes. Puestas a elegir entre la sumisión al patrono o al marido, todas las mujeres prefieren la última. Contra lo que afirmaba Stuart Mill, la sumisión de la mujer al hombre por medio del matrimonio es, en esas circunstancias, la única liberación posible. Las segundas no quieren oír hablar de emancipación económica, porque lo único que desean es encontrar un marido en ventajosas condiciones, cosa que se hace más difícil si las mujeres demandan un puesto en la economía social. Para unas y otras el feminismo no es una idea liberadora, sino una promesa de esclavitud. Por eso, la primera tarea a realizar es la de preparar a nuestras mujeres, y claro está que yo confío, como único y exclusivo medio, en la educación, que al salvar las sustancias ideales que lleva dentro, ignoradas por ella misma, le dará fuerza para descubrir nuevos mundos, no sospechados hasta ahora."




Para saber más:

 
  • Olhaberriague, Concha: Vida de María de Maeztu (Colección Biografías de Mujeres, Premi Especial Implicaciones de la Mujer, 11ªEdición del Concurso Ciencia en Acción). Eila, 2013
  • Pérez-Villanueva Tovar, Isabel: María de Maeztu : una mujer en el reformismo educativo español. Universidad Nacional de Educación a Distancia, 1989
  • Rodrigo, Antonina: Mujeres para la historia. La España silenciada del siglo XX. Ed. Carena. 2003.